Milei leyó un breve discurso y dijo que su objetivo es que «los malvinenses quieran ser argentinos»
El Presidente encabezó el acto en Plaza San Martín por el 2 de abril. Allí leyó con dificultades un discurso de 10 minutos en el que mezcló una defensa de su ajuste, ataques a «la casta» y una definición propia de soberanía.
«Durante las últimas décadas nuestra demanda por las islas fue damnificada por las decisiones diplomáticas, económicas y políticas de la casta política», dijo Milei, quien cuestionó «el desarme y la demonización deliberada de las fuerzas armadas».
Como respuesta, dijo que su plan es «una política exterior alineada a los países libres» y «fortalecer aquellas áreas de las que el Estado debería ocuparse, eliminando las que sobran». «Creer que a mayor Estado, mayor soberanía es un concepto orwelliano», lanzó.
Luego deslizó un reconocimiento a la posible autodeterminación de los habitantes de las Malvinas, algo esgrimido por Gran Bretaña y rechazado desde la Argentina por considerar a ese pueblo un ocupante ilegítimo. «Anhelamos que los malvinenses decidan votarnos con los pies a nosotros», dijo Milei y añadió: «Buscamos ser una potencia para que ellos quieran ser argentinos».
Cerró su breve discurso con su tradicional grito de «Viva la libertad carajo» y se retiró para preparar su viaje a Estados Unidos, aliado de Inglaterra en la guerra de 1982.