Identificaron cuáles son las bacterias que provocan la muerte de casi 8 millones de personas al año

Es el resultado de un estudio publicado en la revista The Lancet. El patógeno más mortífero fue el estafilococo áureo o dorado, que se cobró 1,1 millones de vidas.


Desde el inicio de la pandemia, el COVID-19 produjo más de 6,5 millones de muertes en el mundo. La cifra es una tragedia que duele, y aún la pandemia no terminó. Mientras tanto, hay otro problema -menos visibilizado y atendido aún- que también se lleva vidas humanas. En 2019, hubo 7,7 millones de muerte asociadas a 33 patógenos bacterianos. tanto resistentes como susceptibles a los fármacos antimicrobianos.

Un nuevo estudio fue liderado por investigadores del Instituto de Métricas y Evaluación Sanitaria (IHME es su sigla en inglés) de los Estados Unidos, que depende de la Universidad de Washington en Seattle. Encontraron que las 7,7 millones de muertes en todo el mundo -es decir, una de cada ocho- fueron causadas por bacterias como Staphylococcus aureusEscherichia coli y el neumococo o Streptococcus pneumoniae.

Esas bacterias pueden causar infecciones en la piel, la sangre y los pulmones, respectivamente. Cualquier infección puede desencadenar también una sepsis, una complicación potencialmente mortal causada por el ataque del sistema inmune del cuerpo humano a sí mismo.

Los científicos revelaron que sólo las enfermedades cardíacas mataron a más personas que las infecciones bacterianas. Sólo cinco bacterias, las tres ya mencionadas, así como Klebsiella pneumoniae Pseudomonas aeruginosa, fueron responsables de la mitad de las muertes.

Hasta ahora, los expertos sólo habían estimado la prevalencia de las infecciones bacterianas entre grupos específicos o en determinadas partes del mundo. Pero un nuevo análisis ha revelado lo extendidas que están las muertes causadas por las bacterias.

El estudio fue publicado en la prestigiosa revista médica The Lancet. Los científicos hicieron un llamado de atención que se investiguen más formas de detener la propagación de los patógenos, algunos de los cuales se están volviendo lentamente inmunes a los medicamentos.

El uso excesivo e irracional de los fármacos en durante la última década ha hecho que enfermedades antes tratables se conviertan en algo más difíciles de controlar. El problema conoce como resistencia antimicrobiana y fue además agravado durante la pandemia.

Los expertos han sugerido que las superbacterias suponen una amenaza mayor que el cambio climático y que su número de muertes podría superar al del cáncer en las próximas tres décadas, que mata a casi 10 millones de personas al año. Antes de hacer el estudio, consideraron que es “esencial” conocer la extensión de las infecciones bacterianas comunes para detectar las que suponen una mayor amenaza para la sociedad.

El trabajo consistió en calcular las muertes causadas por 33 de los patógenos bacterianos más comunes, entre ellos la salmonela, la listeria y la shigella. Fue liderado por el doctor Christopher Murray y sus colegas. Elaboraron un modelo del número de víctimas mortales a nivel mundial calculando el número total de muertes causadas por cada infección en 204 países.

También se incluyeron millones de registros de causas de muerte y de hospitales de docenas de países. Los académicos también calcularon qué síndrome estaba detrás de la muerte, como la meningitis o una infección de las vías respiratorias bajas o del torrente sanguíneo.

Los resultados sugieren que 13,7 millones de muertes fueron causadas por infecciones en 2019. Esta cifra incluye infecciones virales, como la malaria y el VIH. Dentro de ese total, 7,7 millones se debieron a 33 patógenos bacterianos, incluidos los que pueden tratarse con antibióticos y los que son resistentes a los medicamentos. Esta cifra representa el 13,6% de todas las muertes de 2019.

Más de tres cuartas partes de las muertes bacterianas se debieron a infecciones del sistema respiratorio inferior, del torrente sanguíneo o del estómago. Solo cinco patógenos fueron responsables del 54,2% de todas las muertes por infecciones bacterianas. El más mortífero fue el Staphylococcus aureus,-conocido como estafilococo áureo o estafilococo dorado- que se cobró 1,1 millones de vidas.

Otros cuatro patógenos se asociaron a más de 500.000 muertes cada uno: Escherichia coli (950.000), Streptococcus pneumoniae (829.000), Klebsiella pneumonia (790.000) y Pseudomonas aeruginosa (559.000). Las tasas de mortalidad fueron similares entre hombres y mujeres. Sin embargo, hubo una gran variación en las distintas partes del mundo.

El África subsahariana registró la mayor tasa de mortalidad, con 230 muertes por infección bacteriana por cada 100.000 personas. En cambio, en las zonas más ricas, como Europa Occidental, Norteamérica y Australasia, sólo se registraron 52 muertes por cada 100.000 personas.

Los investigadores afirmaron que, en conjunto, las 33 bacterias son la segunda causa de muerte en todo el mundo. Pidieron más dinero para investigar los métodos de prevención de las infecciones, las mejores formas de distribución de los antibióticos y el desarrollo de vacunas.

Y debería haber una inversión sanitaria global dirigida al estafilococo áureo, que causó más de un millón de muertes y una pérdida de 34 millones de años de vida sólo en 2019. Señalaron los datos que muestran que se invirtieron 42.000 millones de dólares en la investigación del VIH en 2019, mientras que se dieron 800 millones de dólares para la investigación del Escherichi coli. Esto es a pesar de que el VIH se cobró 864.000 vidas ese año, mientras que la bacteria Escherichia coli estuvo detrás de 950.000.

El doctor Murray comentó que las cifras revelan “toda la magnitud del problema de salud pública mundial que plantean las infecciones bacterianas”. Y añadió: “Es de suma importancia poner estos resultados en el radar de las iniciativas sanitarias mundiales para que se pueda profundizar en estos patógenos mortales y se realicen las inversiones adecuadas para reducir el número de muertes e infecciones”.

Authia Gray, coautora del estudio y becaria de postgrado en el IHME, afirmó: “Hasta ahora, las estimaciones a nivel de país para las partes del mundo donde la gente está más afectada por las infecciones bacterianas han estado notablemente ausentes. Estos nuevos datos podrían servir de guía para ayudar a hacer frente a la carga desproporcionadamente alta de las infecciones bacterianas en los países de ingresos bajos y medios y, en última instancia, podrían ayudar a salvar vidas y evitar que la gente pierda años de su vida por culpa de la enfermedad”.

El estudio fue financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, el Wellcome Trust y el Departamento de Salud y Asistencia Social con fondos de ayuda del Reino Unido gestionados por el Fondo Fleming. | INFOBAE.


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